miércoles, 5 de octubre de 2011

No hay un héroe como tú

Nunca pensé que eso ocurriera; es increíble que pasen tantas cosas en tan poco tiempo, todo tan perfecto, todo tan maravilloso.

Un día llegaste a mí… un día del que pensaba sería como cualquier otro pero no... comenzaba una nueva historia en mi vida...una historia real llena de magia...Sí, la “realidad” y la “magia” pueden ir contigo de la mano en una misma sensación.

Aún recuerdo esa conversación para quedar e ir a la playa, me acuerdo de casi cada frase, de que casi no quedamos porque te ibas a Marruecos, pero al final no te fuiste, llegaste a la hora acordada y fue un día increíble.

Fue el primer día increíble de todos los que siguieron.

Esa noche en la que de sopetón me sorprendiste pidiéndome un beso, o más bien preguntándome si me lo podías robar… Me entró un escalofrío cuando te miré con cara de pícara y te dije que no con media sonrisa…



Me quedo con los días posteriores, comiendo pipas, jugando al Trivial, dando vueltas. Con el día que quisiste quedar para hablar. Cuando hicimos ese pacto de “Esto acaba cuando acabe el verano” y nos dimos nuestro primer beso. Fuimos a merendar. Nos fuimos conociendo más. Y ¡qué ingenuos éramos! ¡sin darnos cuenta de lo que estaba pasando!


Nos peleábamos, bueno, mosqueábamos. Y por mí parte sé que algunos mosqueos eran hasta intencionados, porque me estaba pillando por ti. Había que parar esos sentimientos que afloraban, debía de mosquearme por tonterías para que todo no fuera tan perfecto. Porque sí, visto ahora, todo era perfecto: los días de playa, de fiesta, de entanadas, de vueltas en el coche, de meriendas, … ¡tú hacías mi día perfecto! Supongo que por eso a veces, en medio del mosqueo había que soltar “esto es lo que es, no somos novios” supongo que para hacernos a la idea de lo que no debía pasar. Pero, lo que más me gustaba de nosotros era que, pasara lo que pasara, acabábamos hablándolo y solucionándolo. Supongo que, desde el principio, siempre hemos sido los mejores.

Hubo separaciones de por medio, y ¡cómo te echaba de menos! Puede ser que por eso, a tu vuelta de esos viajes tuviera una racha pasota que tú bien notaste y me hiciste ver, porque yo me hice un poco pasota como coraza. Porque el tiempo pasaba más y más rápido y no quería seguir pillándome más por ti. Pero creo que eso es lo que nos hace el “miedo” ¿no? Nos vuelve locos y tenemos que escapar de él de cualquier modo, ya sea volviéndome una pasota o ya sea poniéndote una coraza de “tipo duro”.

Lo nuestro era rarísimo: no éramos novios pero como si lo fuéramos, encima con fecha de caducidad, que creo que era eso lo que más me dolía… Como en las películas que tanto te gustan… nunca quieres que llegue la palabra “FIN” y te aferras al sillón y a las palomitas, viendo pasar fotograma tras fotograma, sin perder detalle; porque es eso… la vida está compuesta de pequeños detalles, de momentos inolvidables. Y todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles. Yo sabía que tú ibas a ser partícipe de muchos de esos momentos que recordaría para siempre. No quería que esta gran película de nosotros dos acabara pero los segundos pasaban, los minutos, los días, y me estaban matando.

Decidimos hacer un alto en el camino y evadirnos, quedamos es un “carpe diem”, no complicarnos más sobre nuestra situación tan rara. Rara, sí. Y disfrutar de nosotros, de la compañía de uno y del otro. De los buenos momentos. Creo que especialmente a partir de ese momento, todo fue PERFECTO. Cada día que pasaba estábamos mejor el uno con el otro.

Ya cuando me fui a Málaga un día, fue lo que me abrió los ojos. Te echaba demasiado de menos. Si en los viajes anteriores te había echado de menos… en mi viaje de sólo un día me di cuenta de que ya me había pillado al 100%, daba igual una coraza o mil. Fue volver y estar mejor que nunca.

En el Noray, mirando al mar sobre una roca, te aseguro que fue uno de los momentos más bonitos de mi vida, mirar las luces del Paseo Marítimo junto a ti, no lo cambio por nada. O al día siguiente en el Parque, donde te convertiste en mi héroe para siempre.

Y el día más bonito de todos, cuando me dijiste que me querías, cuando yo te miré como diciendo “no lo digas, que ya sabes lo que pienso de decir TE QUIERO” y soltaste un “y sé que para ti lo significa TODO, y por eso te lo digo, porque para mí también”. Me dijiste que lo intentáramos, que te ibas, pero que no querías perderme ni llegar en Navidades y que me hubiera olvidado de ti porque te fuiste. Te expuse los problemas que existían ante la distancia pero tú lo veías tan fácil todo… “porque si hay peleas y malentendidos yo tendré en mi mente que te quiero, y no tendrán tanta importancia como eso”.

A partir de ahí vivo en un sueño, en una nube.

Y es que sé que vamos a ser fuertes, me gustan los retos. Y es la primera vez que estoy 100% segura de algo. Así que por favor, no me falles, porque si me fallas ya sí que sé que NADIE jamás podrá reparar los pedazos, y me convertiré en la viejita de Los Simpsons con miles de gatos que los lanza como arma.

Ya en serio, tengo fe en ti. En mí. En nosotros. Nadie puede darme lo que tú me das. NADIE. Creerás que eres simple, que no me das apenas nada, pero ojalá pudieras sentir lo que siento cuando estoy contigo o incluso cuando no lo estoy y sólo pienso en ti. Quiero bailar contigo, cantar contigo, ver películas contigo, que me lamas la nariz para ver mi cara de asco, escucharte reír hacia dentro, que me cantes, hacerte cosquillas sin querer, hacer nuestro choque de manos particular, subir unas escaleras contigo y vivirlo a lo Rocky, jugar al tenis contigo, contigo lo quiero todo. Mi profesora de Lengua me hubiera matado por repetir tanto la palabra “contigo” pero, lo siento, para mí no es redundancia, es deseo, porque deseo estar contigo físicamente hablando, porque en corazón y alma estoy allí a tu lado.


Estoy deseando que llegue el día en el que me des la mano y yo haga el movimiento en el que rodeas mi cuello con tu brazo, ¿sabes? creo que eso es lo que más echo de menos… lo tengo claro.





It's true that we don't know what we've got until we lose it, but it's also true that we don't know what we've been missing until it arrives

No hay comentarios:

Publicar un comentario