Que no puedes hacer que alguien te ame.
Todo lo que puedes hacer es ser alguien quien pueda ser amado, el resto depende de ellos.
He aprendido que no importa cuánto quieras,
algunas personas simplemente no corresponden tu cariño.
He aprendido que toma años construir la confianza
y sólo unos segundos para destruirla.
He aprendido que no es lo que tienes en la vida,
sino a quien tienes en que cuenta.
He aprendido que no te debes comparar con lo mejor que otros pueden hacer,
sino con lo mejor que tú puedes hacer
He aprendido que no es lo que le pasa a la gente lo que es importante,
es lo que hacen al respecto.
He aprendido que si quieres a alguien debes dejarlo ir, si vuelve fué tuyo,sino nunca lo fué.
He aprendido que puedes hacer algo en un instante
que te dará dolor de cabeza de por vida.
He aprendido que me a veces se tarda demasiado tiempo en ser la persona que quieres ser,pero que se consigue.
He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar.
He aprendido que siempre debes despedirte de los seres amados con palabras de amor.Podría ser la última vez que los veas!.
He aprendido que, o controlas tu carácter,o tu carácter te controla a ti.
He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer
cuando se debe hacer, sin importar las consecuencias.
He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica.
He aprendido que hay gente que te quiere mucho, pero que no sabe cómo demotrartelo.
He aprendido que el dinero no es importante, existen cosas que no se pueden comprar y valen mucho más.
He aprendido que mi mejor amigo y yo podemos hacer de todo o nada y pasarlo bien.
He aprendido que algunas veces la gente que tú esperas que te pateen
cuando estás caído serán los que te ayuden a levantarte.
He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. Igual sucede con el amor verdadero.
He aprendido que tan sólo porque alguien no te ama de la manera que quieres que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene.
He aprendido que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con cuántos cumpleaños has celebrado.
He aprendido que no debemos cambiar de amigos si entendemos que los amigos cambian.
He aprendido que no importa lo bueno que sea un amigo, puede herirte de vez en cuando y debes perdonarlo por eso.
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo.
He aprendido que no importa que esté roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu dolor.
He aprendido que nuestro pasado y las circunstancias podrían haber influenciado quienes somos, pero somos responsables por quienes seremos.
He aprendido que sólo porque dos personas discutan no significa que no se amen
y tan sólo porque no discutan no significa que se amen.
He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
He aprendido que no importa como intentes proteger a tus niños, en algún momento saldrán heridos y te herirán en el proceso.
He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y mantenerse enamorado.
He aprendido que no importa las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan más lejos en la vida.
He aprendido que tu vida puede cambiar en cuestión de horas por gente que ni siquiera conoces.
He aprendido que aún cuando piensas que no tienes nada más para dar,cuando un amigo llora en ti tú encontrarás la fuerza para ayudarlo.
He aprendido que escribir, lo mismo que hablar,pueden aliviar dolores emocionales.
He aprendido que el paradigma en que vivimos no es todo lo que se nos ha dado.
He aprendido que diplomas en una pared no te hacen un ser humano decente.
He aprendido que la gente que más quieres en la vida son apartados de ti demasiado pronto.
domingo, 29 de enero de 2012
miércoles, 25 de enero de 2012
Happy ?
Nadie hace caso del agua que va después de la lluvia, cuando vuelve el sol.
Poco importa si sobre esa agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor.
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lágrimas vuelven a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido, pero nada se pierde en realidad.
Cada segundo que pasa, cada luna que surge no hace más que decirnos ¡VIVE! Vive y ama lo que tú eres, como tú seas, por lo que seas. Mira a lo alto hacia el cielo, cierra los ojos. Y no te canses nunca de soñar. La vida es muy corta para no ser felices juntos
Poco importa si sobre esa agua hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor.
El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lágrimas vuelven a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido, pero nada se pierde en realidad.
Cada segundo que pasa, cada luna que surge no hace más que decirnos ¡VIVE! Vive y ama lo que tú eres, como tú seas, por lo que seas. Mira a lo alto hacia el cielo, cierra los ojos. Y no te canses nunca de soñar. La vida es muy corta para no ser felices juntos
martes, 6 de diciembre de 2011
Te echo tanto de menos... que duele
y me parte el alma en dos... echar tantísimo de menos.
Pensar que la solución es olvidarte un poco de esa persona, porque te está matando no tenerla a tu lado.
Hoy es uno de esos días en los que me gustaría poder sacarte de mi mente, porque ya duele demasiado. No lo puedo soportar.
Pensar que la solución es olvidarte un poco de esa persona, porque te está matando no tenerla a tu lado.
Hoy es uno de esos días en los que me gustaría poder sacarte de mi mente, porque ya duele demasiado. No lo puedo soportar.
jueves, 3 de noviembre de 2011
El loco que decía buenos días
Íbamos de la mano, por la calle soleada, y en el mismo vientito en que venía el olor de las flores del florista de la esquina, vino la voz del hombre: “buenos días… buenos días… pero qué linda mañana… señora, ¿por qué tiene esa cara tan triste? ¿no ve que hoy es primavera?… No me diga atrevido, señora… Me gusta la gente… yo quiero a la gente… y si no hablo con la gente… me siento muy solo… ¿O usted no se siente sola, señorita apurada?… Buen día, señor, tome una margarita para la solapa del saco… Vaya una manera de decir que no! Es primavera y hay que llevar una flor en la solapa. Si no ¿para qué sirve que sea primavera?”.
Y así, con su voz alegre, se fue acercando hasta nosotras dos, mamá y nena, con una media caída y la otra no.
Yo ya lo conocía. Lo había visto muchas veces hablando solo, con los ojos azules y límpidos fijos en una distancia color amanecer. Lo había visto derramando su “buen día, señora; buen día, señor; buen día, señorita”, como si fuera una regadera de palabras humedeciendo el tiempo.
Y había visto también el enojo, la sonrisa burlona o la simple indiferencia de la gente que pasaba a su lado. Algunos insultándolo, otros haciéndole burla, los más sin mirarlo siquiera, como si no existiera.
Verónica se detuvo frente al hombre:
-Buenos días, señora…
-¿Es tu amigo, mamá?
No supe qué contestar. Me tomó de sorpresa la pregunta. ¿Era mi amigo? ¿No era mi amigo? No lo sabía…
-Sí, nena linda - balbuceó él mientras quitaba una flor de los ramos del florista y se la alcanzaba con una mano huesuda y pálida-. Tu mamá es mi amiga… Toda la gente es amiga mía…
Los viejos, los jóvenes, los chicos…, los perros, los gatos, los canarios… Porque yo fuí quien entró a la pajarería y le abrió las puertas a las jaulas de los pajaritos… Hubieras visto cómo se puso el cielo ese día, de todos colores, igual a un jardín! ¿Cómo te llamas?
-Verónica…, y quiero ser tu amiga. En la plaza yo me hago amiga de todos los chicos… En cambio, las personas grandes son diferentes. ¿No mamá?
-A veces…
A veces… o casi siempre, por desgracia. La gente lo llama “el loco que dice buen día”. Pero es el único ser que vi con una flor en el ojal en primavera. Y que en vez de llevar un pañuelo en el bolsillo del saco, lleva una paloma blanca que picotea el aire leve. Y en vez de tener los ojos empañados de envidia, de tristezas, de rencor…, los tiene abiertos y hondos, se puede ver en ellos lo que siente, como se ven los peces a través del agua de los riachos del sur.
Las personas grandes para ser amigas tienen que responder un complicado cuestionario, lleno de signos y de números. No pueden decirle “buen día” a la gente que se cruza con ellas por la calle porque la gente se sorprendería… y las llamaría locas, como al hombre con los ojos de niño que te dió esa caléndula y le va cantando al sol y a la ternura, estremecido por la alegría de trompo y calesita que da vueltas en el mundo de los niños. Cuando el hombre se alejó, vos me preguntaste:
-¿Por qué le dicen loco, mamá?
-Porque… porque no lo comprenden.
-A mí me parece más loco aquel señor que va con sombrero y traje negro en un día tan lindo.
-A mí también, Verónica.
Tenés razón. Claro que tenés razón.
¿Cómo va a ser un loco un hombre que regala flores y saluda por las calles? ¿Cómo va a ser loco un hombre que ama a los viejos, a los jóvenes, a los niños, a los perros, a los gatos, suelta los pájaros de las jaulas y sonríe porque el sol es redondo y amarillo?
Locos… somos los otros: los que miramos con angustia los relojes, los que no estrechamos las manos de quienes no nos muestran su documento de identidad y no tienen bien lustrados los zapatos, los que ponemos un vidrio de distancia entre nosotros y los demás… con la excusa de protegernos. Bah, por temor a darnos, a amar, a que nos llamen locos.
lunes, 31 de octubre de 2011
En busca de la FELICIDAD
No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirle a los demás que tampoco cumplirán los suyos.
domingo, 23 de octubre de 2011
decir sin hablar, ver sin mirar, sentir sin tocar y estar sin estar...
— ¿Crees que algún día se deja de sufrir por amor?
— ¡ Si tienes suerte, nunca!
— ¡ Si tienes suerte, nunca!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

